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Hablemos de

  • Foto del escritor: Misswhite
    Misswhite
  • 18 feb 2019
  • 5 Min. de lectura

La aceptación hacia los demás y nosotros mismos



El día que escribí este post estaba revisando mi timeline en Facebook, cuando una imagen me llamo la atención. Era sobre la aceptación del cuerpo femenino, una crítica más hacia esa gente que sigue empecinada en hacernos sentir mal por las cosas naturales que aparecen en nuestro cuerpo. 


Inmediatamente después de ver la imagen y estar de acuerdo con lo que decía sentí culpa. Si, culpa. ¿Porqué? Se preguntarán.


Porque más allá de estar de acuerdo con lo que decía, no podía identificarme realmente con ella.




Me sentí hipócrita, falsa, incluso machista. Yo no acepto del todo mi cuerpo, estoy constantemente pensando e ideando maneras de cambiarlo, de que me guste más, odio mi celulitis, y me depilo constantemente al ver el primer bello “fuera de lugar”. Pero en ese momento vi un comentario, una chica había respondido al post con una simple palabra: asco.


Lo tomé como una broma, pensé que la chica solo quería provocar a Daniela (mi amiga que lo publicó) así que no me importó tanto, pero cuando leí lo que le respondió todo lo que sentí antes sobre mi hipocresía se esfumó en segundos, ya no me sentí culpable, no sentí vergüenza por querer cambiar mi cuerpo a lo que yo quería ver en el espejo.


Y es que, con el intercambio de palabras de mi amiga, su amiga y esa imagen, me di cuenta de algo que yo sabía de hace bastante tiempo, pero que se queda en la parte de atrás de mi cabeza y hace que las voces en mí no paren de joder por sentir lo que siento. 

Y la verdad es que tenemos que parar de sentirnos culpables por no responder a las expectativas de la sociedad. Y no hablo solo de lo típico de la sociedad, también hablo de las nuevas expectativas. Muchas veces por buenas que sean las intenciones o los movimientos que están surgiendo en el mundo, tienen doble filo.


Hay dos bandos:


La gente que sigue pensando que hay solo un standard de belleza, los que ven como normal el quejarse 24/7 de lo gordo y feo que te sientes y de lo mucho que prefieres morir a seguir viéndote así, un poco dramático ya sé, pero de verdad conozco gente que ha pensado eso, LO JURO.

Y el bando que cree que todo lo dicho anteriormente está absolutamente mal y tienen sus antorchas listas para ir detrás de ti y hacerte sentir que estas condenado a irte al mismísimo infierno si crees que debes cambiar algo de tu cuerpo en vez de adorarte y venerarte como un Dios.


Y si, los dos están absoluta e inequívocamente errados.


Yo soy fan del cambio que veo en las mujeres desde hace un tiempo para acá, me encanta ver lo libres que somos, como aceptamos nuestro cuerpo y lo aprendemos a querer en vez de estar lloriqueando, viendo el Instagram de Kendall Jenner porque no nos vemos así, PERO también soy fan de las chicas que han dejado atrás la pena y la vergüenza por querer hacerse una cirugía para poder tener confianza en sí mismas y presumen de su cambio y de lo felices que se sienten después de haberla hecho.


Podrían creer que estoy dando mensajes encontrados, pero véanlo así, la meta mayor es aceptarnos y amarnos a nosotros mismos;


· Hay un grupo de personas que se dio cuenta de que no debían verse como cierto grupo de gente y esto las liberó y ahora pueden aceptar su cuerpo en paz.


· Hay otro grupo de gente que su problema jamás fue encajar o pertenecer, simplemente sentirse bien en su propio cuerpo y pueden lograrlo mediante a un cambio.


No existe 1 solo patrón de belleza, no hay una ley cósmica en como debemos vernos. Y mucho menos si eso se refiere a que todos debamos vernos exactamente iguales. Lo que está mal es creer que tenemos el derecho de opinar sobre el cuerpo de alguien más, de criticar y echar abajo a una persona porque no se ve como la sociedad insiste en que nos veamos. Y ya que estamos aquí, de igual manera está mal juzgar a alguien por querer cambiar algo de su cuerpo por no sentirse cómodo en él.


No perdamos la razón de todos estos movimientos que se han generado hacia la aceptación y el amor propio, no se trata de que todos debamos estar de acuerdo con como nos vemos de la noche a la mañana, se trata de aceptarnos, de trabajar día a día para querernos y sentirnos valiosos.


Para algunos es suficiente con darse cuenta de que en realidad no deben verse de una u otra manera en especial para ser felices, para otros significa trabajar arduamente en ellos para llegar a esa imagen que les encantaría ver en el espejo. Se trata de que cada uno este cómodo con su realidad y si les sigue afectando una vez que aceptaron su cuerpo, hacer algo al respecto respetándose a si mismos.


Porque se puede aceptar el cuerpo y a la vez querer cambiarlo, cuando aceptamos nuestro cuerpo dejamos de tratarlo de maneras horribles y dejamos de decirnos cosas malas que solo nos hunden más y más.  Aceptamos que somos diferentes, aceptamos que no debemos vernos como nadie mas que como nosotros mismos.


 Aceptarnos no necesariamente involucra que nos guste lo que vemos.  Yo acepto mi cuerpo, lo respeto, y estoy consciente de que esta bien no verme como fulanita o la otra. Pero eso no quiere decir que no quiera cambiar algo, y se que puedo verme y sentirme mejor conmigo misma, se trata de respeto y amor propio.  De saber que eso que quieres ver en el espejo es por ti y por nadie más.

Muchas de estas campañas e incluso muchas de las personas que las apoyan han perdido la noción de lo que en realidad se trata y atacan a las mujeres que siguen queriendo hacerse cirugías, y las que son fitness y las que están a dieta, no podemos juzgar a la persona que tengamos en frente porque su amor propio no concuerda con el nuestro


Todos estos movimientos de aceptación están muy bien, pero no perdamos de vista lo importante, el amor propio, así que no juzgues a la persona de al lado por querer comer ensalada todo el día, si ella se siente bien así, esta bien, no juzgues a la persona de enfrente por no querer ir al gym y aceptar su figura como es.


Cada persona es un mundo y una galaxia aparte, cada quién se siente cómodo a su manera, así que vamos a parar de juzgar.

Paremos de exigirle a la gente como debe verse a si misma. Vamos a amar y celebrar la vida de cada uno

 
 
 

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